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En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado

Mis escritos

"El Señor es uno y trino", juego literario

"El Señor es uno y trino", juego literario

Este soneto es una recreación de una carta que una joven monja envía a su madre contándole cómo se siente. Como debía burlar la censura de las hermanas del convento, se las ingenió para que su carta no fuese interceptada. ¿Dónde está el truco?

"El Señor es uno y trino"

Estoy, querida madre, usted lo sepa, 

feliz con esta vida religiosa; para nada

muy triste, pues me siento custodiada;

las monjas bien me cuidan: vino y cepa.

No crea que en estos tristes versos quepa

dolor por extrañar mi casa amada,

ninguna libertad esperanzada,

o un pesar en melancólica arepa.

Muy al contrario, quiero confesarle

que cada vez aquí estoy más fuerte,

mis penas, descontento o dicha tuerta,

huyeron de mí, no puedo negarle,

pues quiero ver llegar a la cruel muerte

antes de marcharme por esta puerta.

Un cuento de hadas sin hada... Nuevo relato

Un cuento de hadas sin hada... Nuevo relato

Hace no mucho regalé a alguien muy especial para mí un cuento que se titula "La Cenicienta que no quería comer perdices". Como me recordó muchísimo a esta persona decidí secuestrar el título, modificarlo un poco y contar otro cuento... Un cuento en el que al Hada madrina no le sonó el despertador a tiempo y el Príncipe azul se equivocó de tren...

CENICIENTA NUNCA QUISO COMER PERDICES

Un frío que taladraba los tobillos, partía en tres las plantas de los pies y estrujaba los dedos se apoderó de los presentes.

Solía ocurrir en los funerales.

El único que no llora, que no se estremece, que no sonríe o llora sin ganas, que no besa a auténticos desconocidos... es el muerto.

Los demás son extras que a duras penas dedicarán unos minutos de compromiso a reconocer la valía póstuma y se marcharán cuanto antes a sus banalidades: el pan del supermercado, los huevos kinder, la leche semidesnatada con omega 3...

Todos menos el muerto y la persona que más le quería en el mundo: su hija.

Llamémosla Cenicienta.

Una mujer que con seis añitos heredó todo el encanto de su difunta madre, pero también un vacío que la acompañaría toda su vida colgado de sus orejas.

Una mujer que lo fue mucho antes que sus compañeras de clase, que recibió bofetones inmerecidos por profesores envenenados con el odio del sistema franquista, que también recibió premios por sus calificaciones (único reconocimiento)...

Una mujer que tuvo que compartir a su padre con una viuda sedienta de dinero y una hermanastra enfermiza, delgaducha, fea y mala que venía colgada de su brazo cual zarigüeya mezquina.

Una mujer que asumió todas las penurias que el cuento describe, pero que (a diferencia de aquella joven, hermosa, agraciada y en el fondo millonaria princesita) era realmente una joven luchadora, con poco o nada a su favor, y supo ganarse mucho más que lo que da un zapato de cristal o un baile.

Una Cenicienta que supo ordeñar a la vaca cabrona de las pesetas que nunca llegan y que hizo queso para mañana, requesón para pasado, mantequilla para el otro y yogur para el cuarto día. En eso aventajó a la lechera del otro cuento.

Una Cenicienta que vivió en sus carnes las embestidas del minutero, pero que supo aprovecharlas en su favor y adornó cada calendario con la mejor de sus sonrisas.

Una Cenicienta que se casó con un hombre guapo y atractivo, elegante, que vestía muy bien y estaba en el punto de mira de muchas otras jóvenes.

Un hombre que manejaba mucho dinero y le prometió comodidades, lujos, riquezas, aunque a ella le hubiera sido suficiente con lecha para cada día.

Un joven que poco a poco dejaba de serlo, pero su ambición siempre aumentaba, y fue hipnotizado por la cobra de tres cabezas que juega al escondite con luces y sonidos y te pide una moneda más. El buzón parlante le robó su alma a cambio de una copa más y cien billetes menos y aceptó el trato.

El pulso que intentaba ganar en cada nueva partida lo perdió. Lo perdió también Cenicienta.

Su vaca se secó, y se acabaron la leche, el requesón, la mantequilla y el yogur. La vaca se moría de hambre. Cenicienta tuvo que luchar aún más.

Y no contaría con el apoyo de su príncipe. Pero no terminaban ahí los problemas, porque Cenicienta tenía también dos hijos a los que vestir, alimentar, cuidar, educar...

Dos niños que nunca notaron nada de lo que realmente pasaba. Cenicienta era fantástica contando cuentos, guardando cachitos de mantequilla y queso. Hacía auténticos malabarismos. En sus manos las monedas doradas de peseta se convertían en un arco iris del que salían fiestas de cumpleaños, regalos de Navidad, monedas de 500 pesetas con dos reyes dentro que el Ratoncito Pérez te regalaba a cambio de un diente...

Dos niños que crecían muy deprisa y poco a poco notaban cosas, oían cosas, soñaban con cosas... Dos jóvenes que cuando se vestían para ir al instituto aún notaban el olor del alcohol de la noche anterior o los gritos de discusiones breves pero intensas.

Cenicienta, la Cenicienta de verdad, nunca tuvo ni príncipe, ni padre, ni madre, ni Hada madrina. Sólo se tuvo a sí misma. Y con eso le fue suficiente, porque esta Cenicienta no es una Cenicienta cualquiera.

Esta Cenicienta recuerda en el funeral de su padre todo ese horrible cuento que aún hoy sigue escribiendo, y es que Cenicienta, la Cenicienta de verdad, nunca quiso comer perdices.

AMBIGÜEDAD, esa vecina tan simpática

AMBIGÜEDAD, esa vecina tan simpática

Recuerdo que, estudiando un tema de semántica en la asignatura de Lingüística, vimos un ejemplo de ambigüedad que a mí me hizo muchísima gracia:

"A medio camino entre un seminario y una clínica veterinaria hay un letrero que dice: << Hacemos curas a los animales>>."

La gracia del ejemplo radica en que no sabemos si se refiere a la clínica ("Se cura a los animales") o al seminario ("convertimos en curas a los animales").

Basándome en ese ejemplo de ambigüedad escribí esta minihistoria con soneto:

"Una no la quise porque era tarde,

la otra bien se veía que era mala,

la otra me caería como bala

y está mi cuerpo roto: ¡está que arde!

Ninguna de las nuevas me inspiraba,

mi boca todo corta, nada deja,

engáñese a quien no tenga tal queja:

pues al probarlas yo me envenenaba.

Redondas, vivas, suaves, esponjosas,

delicias que los dioses no comparten,

ni Baco, ni Afrodita, ni ocho cubas,

seres que nos embriagan, ¡raras cosas!,

¡no hay ser humano que de ellas se harte!

¡¡No sé si hablo de chicas o de uvas!!

Epitafio en la tumba de Don Juan Tenorio, junto a un grabado representando la fábula de la zorra y las uvas".

Adivinanza poética: ¿a quién esconden estos versos?

Adivinanza poética: ¿a quién esconden estos versos?

SONETOS DEL ARPA DEL AVE FÉNIX

Dedicado a mi amiga Antonia, para que como el Ave Fénix renazca una y otra vez de sus cenizas de azafrán, amapola, sandía y magma.
 
Génesis - Primavera - Allegro de sonata
 
Nadando entre los flujos maternales
Alcanza forma al fin la criatura.
Zoólogos apuntan su figura.
Cuando descubren raros animales,
Observan con asombro sus dos ojos,
Cuencas hermosas, llenas de azufre,
Azafranada voz del que ya sufre
Dorando pieles entre crueles tojos,
Adivinado su maldito hado,
Luciérnagas escapan con sus luces,
Uniéndose a la crüel estampida
Negando paz al triste, no malvado.
Escurriendo el bulto marcan tres cruces,
Solo sombras le legan, y bebida.
  
Desarrollo - Verano - Andante con motto
 
Creció muy poco a poco entre desdichas,
Rugiendo sus entrañas maceradas,
Extirpando las alas a las hadas
Zozobra como peón entre las fichas.
Consigue ver la luz, desconocida,
Oscuras líneas trazan su perfil:
Estrecha su cintura garra vil
Lamiendo su cerviz escarnecida.
Maldito desde siempre, ya sin cuna,
Acuna sueños rotos entre prisas,
Recuerda con nostalgia los abrazos,
Tiernos, ajenos dones de dos lazos,
Extenuado entre ecos de otras risas,
Sumido en soledad: un alma bruna. 
 
Expansión - Sequía - Coda
 
Resquebrajaba su sombra el asfalto,
Intuía voces en la lejanía,
Orgulloso de no deber valía
Espera a la noche, mentón alto.
Largas carcajadas que pisoteaban
Muchas veces sus ideas, nocivas
Irreverente fruto de festivas,
Estúpidas almas que "todo amaban".
Restriega con sus manos las ortigas,
Cosecha propia en su jardín casero,
Oscura guarnición, siempre amigas,
Lamiendo ya sus brazos, su trasero,
Erguidas como naipes entre dueños
Son ensalada y sopa, ¡fuera sueños!
  
Consolidación - Otoño - Minuetto
 
Murmura entre las sobras nuestro amigo,
Ahora aquí lo digo, pues es cierto,
Durante estrofas quise hubiera muerto,
Usted verá si coincide conmigo.
Rumores son Tumores con café,
Oscuridad engulle toda ciencia,
Estando a mala saña, sin paciencia,
Lucrando orgullos, vanos sin el Té.
Juegan a odiar lo que les es ajeno,
Untando con el lodo del "yo sé",
Esperando caer bien al que escucha,
Viendo que son cómplices en cruel lucha,
Extienden sin piedad su fiel veneno
Sorbiéndose los mocos del "no sé".  
 
Desgaste - Hojas caídas - Trío
 
Su nueva esencia, ahora reconocida,
Unánimes aplausos atesora,
Fieles por moda a tal o cual señora,
Rugiendo entre el "adiós" y "bienvenida".
Oscuro, nuestro amigo, reconoce,
Entre los ruidos que se arremolinan,
Limpias voces, las menos, que examinan
Voluntades inquietas con el goce.
Ignora el alcance de los hechos
Estudiados de cerca, con la lupa,
Retozan buenos mozos en sus lechos
Nadando entre fatigas que él agrupa
Extensas entre cargas y descargas,
Suspirando sin prisa, siempre amargas. 
 
Derrota - Invierno - Tema y variaciones
 
Olvida pronto todo el mal pisado
Limpiando su zurrón en buen viñedo,
Viendo su sino afín a aquel de Olmedo
Inaurugura el buen vino sin pasado:
Doradas uvas rotas, azotadas,
Obleas endeudadas, estridentes,
Estrofas de himnos rancios entre dientes
Liman almas de fieles, azoradas.
Salpica tu osadía, amigo enfermo,
Aquellos ecos tercos de la infancia,
Basados en mi ilusa ignorancia,
Atados a deseos infantiles
Dotados de almas fértiles, no viles,
Ósculo episcopal de hombre yermo.
 
Muerte - Primeras nevadas - Fuga
 
Mirando atrás la vida del torcido,
Uniendo siempre imágenes y sones,
Esponja de calamidades, dones,
Reducida a estos versos que mido.
Obseso, retorcido, exiliado,
Esbelto, misterioso, señorial,
Líder de logias, seco, tutorial,
Directo, triste, mil veces amado.
Objeto de atropello infame, tuerto,
Mil veces perseguido, tres hallado,
Infamemente devorado al filo
Nocivo de las armas del pasado,
Grande ante los ojos del gran Río Nilo,
Obviado ser lo besa: yace muerto.


Resurrección - Primavera - Sonata Da Capo
 
Preguntan en el pueblo por el hombre,
Estando en tiempos tristes maltratado,
Recogido su nombre con buen hado,
O en todo caso con un nuevo nombre.
Vuelven las golondrinas atrevidas,
Un día fueron odiadas por su suerte,
Esquivas, se burlaron de la muerte,
Librando sin medida aquí sus vidas.
Viene la vida y viene el descanso;
Oyendo los lamentos y los llantos
A ver quién llegó, o quién tocó la orilla
Serena del río eterno, olvido manso,
Espera impaciente la sucia quilla
Rasgando el aire nuevo tras los mantos.

 

Si quieres leer las claves interpretativas de los sonetos cliquea aquí.

ELEGÍA CIRCENSE, nuevo texto

ELEGÍA CIRCENSE, nuevo texto

ELEGÍA CIRCENSE

 

 

Yacen.

No están tumbadas.

Si estuvieran durmiendo,

si pudieran estar soñando,

si se hubieran acostado al menos…

Pero no.

No hay vida en sus cuerpos,

como sacos de patatas vacíos,

con tan solo el resto polvoriento de lo que en algún momento fue una

vida,

como cajas huecas donde ya ni siquiera resuena el triste

eco

de

la

mú-

si-

ca

de sus triángulos chocando

y chocando

al ritmo del bamboleo inconsciente del sabio y prudente

burro

que tiraba del carro circense.

 

Cliqueando aquí accederás al texto completo.

Nuevo texto: "ES HIELO ABRASADOR, ES UN FUEGO HELADO..."

Nuevo texto: "ES HIELO ABRASADOR, ES UN FUEGO HELADO..."

“ES HIELO ABRASADOR, ES UN FUEGO HELADO…”

 

“Transcripción de la grabación de voz del investigador nº 32.364-WK. Miércoles 23 de agosto de 2128. Entre los restos de la penitenciaría de A Lama, Pontevedra, analizados según el procedimiento habitual (código 233-C), hallamos material encarpetado, folios con poemas escritos y unos pendrives que contenían información sujeta a investigación. Revisado el estado de la lengua en esa época (datan de agosto de 2010 según informes del prestigioso gabinete de estudios filológicos consultado), no hay duda de que fue redactado por un individuo adulto de entre 28 y 46 años de edad, con estudios relacionados con letras y con una clara fijación psicópata con el fuego y el alcohol (habla de borracheras, noches…)... " 

Cliquea aquí para leer el texto completo.

"Fe en milagros", primer texto de agosto tras dos meses de descanso

"Fe en milagros", primer texto de agosto tras dos meses de descanso

"Fe en milagros 

Como buena creyente, Mariana creía en los milagros. Confiaba en que esta vez las cosas cambiarían; que comenzarían a hacerlo.

Llegó con paso firme y sereno, aunque sabía perfectamente que estaba fingiendo: un remolino de arrepentimientos, deseos ocultamente satisfechos y mucha culpabilidad se deslizaba como un río subterráneo en sus adentros. Sentía vergüenza por sus actos a lo largo de esta semana. Pequeñas derrotas ante el placer insinuante. Traiciones imperdonables que iban contra todo sentido común. Si mamá viviera para descubrirla, se sentiría profundamente defraudada ..."

 

Cliquea aquí para leer todo el texto.

Microrrelatos veraniegos: dime lo que sabes y te diré lo que pasó realmente...

Microrrelatos veraniegos: dime lo que sabes y te diré lo que pasó realmente...

MICRORRELATO Nº 1:
 
"Noto un incómodo sabor a ajo en mi lengua. Un escozor intenso en mi pecho me recuerda los aromas del pinar, la resina que impregnaba tus castigados dedos de hija del leñador. Me remuevo al son de los aullidos lobunos que acompañan a Selene. Abro los ojos y creo que esta vez podré salir del sarcófago. Mentira. Mastico sangre, tu sangre pastosa entre mis colmillos oxidados. Cierro los ojos y recuerdo: todo acabó con tu traición y mi codiciada captura. Aprieto mis párpados y creo oír tu voz en nuestro último encuentro. Me ... besas. Me matas." Fragmento de "La traición de Nosferatu".
 
MICRORRELATO Nº 2:
 
 "Con cuánta desidia se desliza el minutero desde que te abalanzaste sobre mi pobre hermana. Afortunadamente los alguaciles llegaron a tiempo para impedir que la mataras. Y pensar que yo estuve dispuesta a dejarlo todo por ti: ¡qué equivocada estaba! En aquel entonces era joven e imprudente. Con malas artes robaste mi alma, pero estos últimos 25 años de clausura me han salvado de las lenguas fuego que consumen a los pecadores... Lenguas de fuego... ¡como la tuya! Cómo te añoro, tus ojos nunca se borrarán de mi memoria. Aquella última vez tendría que haber sido diferente... Pero me retrasé un poco y aprovechaste para engañarme con ella, carne de mi carne... No pude vete por última vez..." Fragmento de "Diario de Sor Juliana la maldita".

Sonetada de despedida para los tres compañeros que se van este año: Jesús, Javi y Lola

Sonetada de despedida para los tres compañeros que se van este año: Jesús, Javi y Lola

Para despedir a nuestros tres compañeros definitivos que se marchan el curso 2010-2011 de Verín, hicimos una cena de despedida en Portugal el pasado lunes. Para homenajearlos en condiciones escribí para ellos unos poemas.

Os copio unos fragmentos de los sonetos:  

"Cada recreo, a partir de septiembre,

habrá un hueco en la atiborrada barra,

pues no hay por aquí agricultor que siembre 

tan buen rollo, tan amigable parra,

como tú, que te vas, tú, matemático,

problemista y, pese a ello, simpático." (tercetos del soneto IV, para Jesús)

"Los Piscis somos peces río afuera,

buceamos si extrañamos las burbujas

en que nos refugiamos de las brujas

cuando ya no hay conejo en la chistera." (1º cuarteto del soneto VIII, para Javi) 

"Una mujer hermosa, delicada,

como el duro diamante frágil; suave

sin embargo al tacto humano; y grave

como el plazo ceniciento del hada." (2º cuarteto del soneto X, para Lola) 

Cliqueando aquí accederéis al texto que leí en la última cena de este curso. Está compuesto por doce poemas (once sonetos y una espinela).

A Jesús, Javi y Lola: ¡¡un abrazo enorme y que os vaya lo mejor posible!!

"A lomos del cangrejo", último relato

"A lomos del cangrejo", último relato

“A lomos del cangrejo” 

 

C-60  

Que empiece la partida  

Hoy me siento lleno de vitalidad, presiento que algo fabuloso está a punto de ocurrir. Me veo al espejo y digo: una nueva vida.

Qué bien.

Cuántas ganas de empezar mi nueva vida. Una vida que, si lo pienso detenidamente, cambia  a cada instante.

Un mar de recuerdos y deseos que se pliegan sobre sí mismos y apresan entre sus dedos rayos de sol, gotas de lluvia otoñal o granos de arena veraniega. Un lago Ness lleno de pasiones ocultas cuya fuerza sobrecogedora desconocemos, tememos y, en el fondo, esperamos.

Me froto los ojos, cojo aire y me sumerjo en él. Y a ti, querido lector, te llevo conmigo en mi pequeño viaje.

Tiro el dado: tres. ..."

 

 

 

 

Leer el relato completo aquí.

"Clases de cine (I): Planos de cámara", nuevo relato

"Clases de cine (I): Planos de cámara", nuevo relato

CLASES DE CINE (I): PLANOS DE CÁMARA

Gran plano general

Una enorme bestia que ruge al son de los motores siempre iracundos de coches, autobuses y motos se despereza bostezando nubes de humo tóxico, bocanadas de aceite prostituido mil veces entre fogones y trincheras de comida plastificada, precocinada y reducida a un esquema de sí misma.

En lo alto del cielo, se arremolinan los últimos retazos de algodón nocturno, y (como escapando de su cegadora mirada) dejan detrás al triste sol, que en vano les sigue la pista en una persecución en la que todo un mundo los separa.

Abajo, entre los amasijos de hierro y montañas de basura, aún humeante, las hormiguitas se mueven a toda prisa para cumplir su cometido. Algunas son hormigas ejemplares, aspirantes a dominar en el terrario urbano que da cobijo a la bestia, otras son realmente hormigas-cigarra, que intentan engañar a sus superiores, semejantes y subordinados escondiendo continuamente su guitarrita juerguista, y luego gastan el dinero que no ganan en largas y tediosas sesiones con la hormiga-espejo del alma, capaz de decirles a la cara, cobrando, lo que ellos ya sabían de sí mismos.

Como ramas de un árbol convertido en moqueta, las venas de la bestia no cesan en su actividad: movimiento loco, luces que se mezclan con ruidos, olores y el sabor recio de la cena de ayer, en tu boca pastosa de tanto fumar y reseca como la arcilla al sol. Calles llenas de sombras que pasean buscando o esquivando la luz, vainas de judías que desconocen si llevan algo dentro o ya se les ha caído por el camino..."

Cliquea aquí para leer el relato completo.

"Quiero seguir cantando", nuevo relato

"Quiero seguir cantando", nuevo relato

QUIERO SEGUIR CANTANDO

 

Una gruta. Oscuridad. Silencio. Nada.
Una larga espera. Olas rotas, espuma, salitre, algas.
Esperanza, paciencia en peligro de extinción, pesadumbre.
Soledad.
Mucha soledad.
Tiempo: horas, días, estaciones.
Un rayo de sol mutilado.
Un haz de luz: botellas viejas, latas oxidadas, basura.
Un par de ojos: tristeza, dulzura, extrañamiento.
Desorientación, búsqueda inexperta, desconfianza..."

Leer el relato entero aquí.

El haiku de Juliana: nuevo texto

El haiku de Juliana: nuevo texto

 

El haiku de Juliana


Aquella mañana Juliana se levantó de buen humor. En cuanto llegó al comedor del convento, se dirigió a la Madre superiora, una señorona entronada en su silla de ruedas probablemente desde antes de sentir la llamada del Altísimo.

-Buenos días, Madre.

-Que el Señor esté contigo, respondió, con la boca llena de trozos de magdalena y café.

Un beso en la frente rescató a la anciana y le permitió seguir devorando el desayuno; fue un beso veloz, como una disculpa que se pide entre dientes, cálido, como un apretón de manos entre diplomáticos, mil veces falso y tan sólo en contadas ocasiones sincero, oscura sinécdoque de un amor prohibido.

-Juliana, hermana, ¿sabes que las internas están escribiendo poemas japoneses muy breves... haikus?

-No tenía ni idea, madre.

-Ayúdalas escribiendo uno para ti. A ver qué se te ocurre.

..."

Leer el relato entero aquí.

Último texto: "PARA BELLUM"

Arriba tienes mi último texto, que en esta ocasión es una presentación de powerpoint con música de fondo. Espero que te guste.

Nuevo relatillo: SIN TÍTULO

Nuevo relatillo: SIN TÍTULO

“Érase una vez una niña que se llevaba muy bien con todo el mundo. Era parlanchina y cariñosa, nunca ocasionaba problemas a los demás y le encantaba juguetear con sus amigas en el cole.

Después descubrió el instituto, un lugar en el que la moda era la reina y el hacer los deberes o salir voluntario en clase estaba mal visto por muchos compañeros. Por ello, dejó de ser una alumna aplicada. Además, para llamar la atención del chico que le gustaba, debía estar guapa, muy guapa.

Pero para lograr estar más guapa tenía un impedimento, un problema muy gordo: comía demasiado. Tanto era así que no paraba de engordar y engordar y engordar.

Para colmo de males, su familia la animaba a seguir comiendo, como si les diera exactamente igual lo que le pudiera pasar a la pobre: que si desayuna un zumito de naranja con leche y cereales, que si cómete esta manzana, que si termínate estos espaguetis con tomate, que si meriéndate este bocadillo de jamón york (¡qué soso! ¡sin la gracia del chorizo o el gusto salado del jamón serrano!), que si cena esta tortilla francesa y este tazón de leche… Agotador, la estaban cebando.

..."

Leer el relato entero aquí.

"Dulces sueños", otro relato

"Dulces sueños", otro relato

"Dulces sueños
 
Me has encontrado. Gracias.
Después de tantas horas de búsqueda inútil, después de dar tantos palos de ciego, después de tantos ayes, "dónde andará" y "cómo pudo pasarnos esto a nosotros, Dios mío"...
Gracias.
Gracias por no haberte rendido. Por seguir mi rastro incansablemente. Sabías que me encontrarías. Tú. Sólo tú podías haberlo hecho. Nadie más.
Supiste dejar de lado los problemas con tu mujer Carmen, apeaste el resentimiento de vuestro matrimonio en barbecho y no desististe.
Supiste obviar la crisis existencial de tu hija adolescente Cristina, que continuamente llega a casa borracha, o puesta de coca y otras mierdas.
También hiciste caso omiso de las continuas llamadas de atención de tu celosa suegra, que no es capaz de dejar pasar un día sin llamaros a casa diez veces recordándoos su list interminable de dolencias, enfermedades y plegarias beatas, diciéndoos lo poco que os preocupáis por ella, la pobre, que siempre estuvo pendiente de su Carmencita del alma, su única hija.
Gracias, héroe. Eres mi héroe. Me has salvado del Calvario del abandono.
Pudiste hacerlo.
..."
Leer el relato entero aquí.

Nuevo relato, mitológico

Nuevo relato, mitológico

Dedicado con muchísimo cariño a mi amiga Antonia, cerca de su cumpleaños.

"Un, dos, tres, escondite inglés...

Me paseé durante horas por el corredor principal de mi morada. Un lugar oscuro, tétrico, donde el silencio es una imposición.

Me dirigí hacia uno de mis huéspedes y le dije:

-Hola, compañero. Te veo tan serio como de costumbre. ¿Te ocurre algo? Podrías al menos dedicarme una sonrisa... Ya veo que hoy no estás de humor, otra vez será.

Me acerqué al de al lado, también muy serio, y le dije:

-¿Y tú? ¿Tampoco tú alegras esa cara? Venga, empezamos de nuevo: un, dos, tres, escondite inglés, sin mover las manos ni los pies... Vale, no os movéis ni un poco. Sois unos profesionales.

Cómo me aburría.

Me senté un rato sobre la fría piedra que, salpicada de pequeñas manchas de musgo, me servía de trono improvisado.

Su tacto me hizo pensar en aquella tarde de pasión.

..."

Leer todo el relato aquí.

Uno de los capítulos de la novelita que estoy escribiendo...

Uno de los capítulos de la novelita que estoy escribiendo...

A ver qué os parece este capítulo. Lo protagoniza uno de los personajes de la novelita que estoy escribiendo.

Dedicado a mi amiga Antonia, gran pescadora.

"DE PESCA

 

Las persianas no estaban del todo cerradas: entre los dedos enlazados se escurrían rayos de luz que arruinaban la sorpresa de la llegada del nuevo día.

El cuarto permanecía silencioso. Tan sólo el tímido tic-tac del reloj de la mesilla resquebrajaba el aire mortecino.

Juan se incorpora de la cama, permanece unos minutos sentado con la mirada clavada en la pared y las manos apoyadas en el colchón.

-Un nuevo día. Tengo ganas de ir a pescar otra vez.

Se levanta, va al baño, se ducha canturreando entre el vapor y la espuma y se afeita cuidadosamente.

-Tengo que estar elegante. Mañana es la graduación de Fátima, y no puedo ir hecho un harapo.

Después de acicalarse para el evento se dirige a la ventana, la abre y se apoya en el alféizar. Un paisaje de belleza descomunal se abre ante sus ojos: unas montañas al fondo, una arboleda rodeando la finca y un río, aún con cauce, le prometen que el día valdrá la pena.

Coge aire y lo retiene en su interior. Quiere saborear los pinos, notar la fragancia densa de su resina pegajosa en su paladar. Necesita abrazar el vuelo del buitre negro y la cigüeña.

-Esto sí que es vida.

Se dirige a la puerta, coge sus aperos de pesca y decide ir al río. Para ello, busca en su monedero y encuentra un par de tiques del autobús.

..."

Leer el capítulo entero aquí.

Otro relato: "Hasta que la muerte nos separe"

Otro relato: "Hasta que la muerte nos separe"
HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
 
Sábado 10 de marzo de 2012
 
Media hora antes de que la bomba explotara y arrasara con todos los asistentes, desmembrándolos, salpicando de sangre y fluidos corporales, pelos y masa muscular deshecha lo que quedó de las paredes, puertas y muebles en el hall del hotel, Karim estuvo charlando plácidamente con Laila.
 
Se habían conocido dos días antes, y ultimaban los planes de su boda. Habría sido precioso.
 
Karim era un joven musulmán que amaba a su pueblo y a su cultura. Era creyente en la fe de Mahoma y seguía rigurosamente los preceptos del Islam. A sus veinte años ya conocía lo que era esforzarse y fracasar en la vida mientras veía cómo otros medraban sin el menor esfuerzo. Esto no fue lo que más le movió a unirse a la causa terrorista. Él creía en la bondad del ser humano. Confiaba en que detrás de cada individuo había una historia propia, con sus mases y sus menos, pero que Alá estaba en todos y solo por eso la vida tenía sentido.

Leer el relato entero aquí.

Relato: "Traje de luces, alma de sombras"

Relato: "Traje de luces, alma de sombras"

"TRAJE DE LUCES, ALMA DE SOMBRAS

Los rigores de un clima gélido no le hicieron titubear. Unos minutos antes de que todo empezara se paró a pensar.

El tío Juan le había estado preparando desde niño para este momento. "Un momento crucial en la vida de un hombre", le decía. "A partir de ahí todo lo que hagas tiene otro significado, porque tu propia existencia habrá cambiado sustancialmente". Manuel pensaba una y otra vez, le costaba creer que ya hubieran pasado los cuatro meses de la etapa final de su entrenamiento. Tenía que demostrar su valía. No podía defraudar a nadie. Había muchas bocas sedientas de errores ese día para echar bajo tierra el temple y la fama de la familia. Su familia. Por encima de todos, su tío.
No podía traicionar las esperanzas que tanto le había costado alimentar en su severo tío. Desde que era un crío, se había ocupado de él. Le había enseñado todo lo que necesitaba para desenvolverse en la vida: cómo debía trabajar el campo, cómo debía alimentar al ganado, cómo se enamoraba a una mujer... Todo. Para ese tipo de tareas la vida siempre te daba otra oportunidad. Una tras otra. Pero para esto no había medias tintas. El día de su estreno era el único válido. Fuera se oía el latente rugir de la turba que llenaba la plaza. "Una jornada única", proclamaría la prensa del día siguiente si todo iba según lo previsto.

Pensó y pensó durante lo que le parecieron horas. Eva probablemente seguiría allí, fuera, entre el gentío. Su relación fue tan intensa como breve. Un fracaso, según algunos. Una maravillosa burbuja de placer que se consumió al mismo tiempo que alcanzaba su mayor intensidad, según otros. Eva estaba realmente guapa. Quién lo iba a decir. Después de tantos meses de reclusión post-ruptura, después de tanto sufrimiento amordazado, después de tantas tardes sepultadas bajo el férreo yugo de la moral familiar y del qué dirán... ella seguía resplandeciente. Su carita de ángel alumbraba la plaza, sus ojos preocupados rastreaban cada milímetro buscando a todos los que se suponía que estarían allí. Tenía que evaluar el alcance de esa tarde.
Ese lunes de febrero no podía salir nada mal. Había demasiadas cosas en juego.
Eva estaba tan guapa... "

Leer el relato entero aquí.