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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2011.

"La última cucharada de rock", nuevo relato

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Sentada en un sofá, con los bolsillos casi tan vacíos como el álbum familiar, acurrucando las piernas entre ese candado inútil que era su abrazo desesperado, oía aún los últimos acordes de aquella canción.
Con la cara ladeada, buscando algún rastro de sentido en su vida, agitaba tercamente la cabeza, mordía con fuerza su labio inferior y pensaba. Pensaba en silencio. Sola.
Agarró con resignación una cuchara, se asomó al espejo cóncavo de su instrumento favorito y se sumergió en él. Como Alicisa en el País de las maravillas, pero sola. Sola.
Pudo reencontrarse con su familia, con sus recuerdos infantiles y artificialmente risueños. Pudo volver a besar a aquel novio tan rebelde y tan incauto. Pudo hacerle el amor otra vez a aquella amiga tan especial, dueña de sus fantasías más profundas. Pudo revivir el dolor, el rechazo y la soledad, pero tarareando otro tema se disiparon las formas oscuras y tan sólo quedó el tacto inolvidable de aquellos senos, manzanas expulsadas del Edén de lo corriente, puertas abiertas al éxtasis enloquecedor de sus caderas.
Movió la cuchara y observó atentamente el otro lado, pero rápidamente la giró, pues se vio a sí misma, sola, triste, joven y desahuciada, resoplando en la resaca del éxito misterioso que la apresaba en su cárcel de diamantes.
Siguió buceando entre los destellos de esa bóveda, ahora ensombrecida por el dolor de la verdad que escupía encima de nuestros sueños. Sintió un ligero abatimiento que la vació, su pecho le apretaba tanto que se vio a sí misma en los laberínticos arrecifes de su alma, aguantando la respiración, intentando huir de sí misma, gato empapado mar adentro.
Su cabeza era un avispero donde las promesas, ilusiones y alegrías morían a mordiscos, despedazadas, ante la plaga de luz y de sombras que la horadaban.
Su corazón se aceleraba como el carro que caía ladera abajo, sin control, hacia el abismo donde caían los desperdicios para ser triturados y olvidados para siempre. Como ella, siempre sola. Rodeada de focos y paz y amor y promesas de un futuro dichoso, rodeada por una alambrada donde se entretejían la admiración ante el genio inalcanzable y el temor (pánico) a no ser amado. En esa red morían ahorcados los delfines que surcaban el mar indómito de su música; los halcones que intentaban posarse en sus hombros morían con sus alas rotas, retorcidas, aniquiladas, entre las púas y garfios que la hacían intocable pero seductora.
Su corazón estalló en un absurdo frenesí: el irónico final de quien bombeaba demasiada sangre porque su corazón no era siempre un volcán activo.
Amaneció un día de luto para el rock, para el amor y la paz, para la imposible realidad con que soñaron generaciones.
Amaneció una nueva era, un mundo sin ella. Era un error. Una existencia sin barnizar nuestros oídos otra vez con su voz inigualable cada día era la mayor de las pérdidas.
Su desgarro pudo con ella. Su amor hueco sin respuesta no aguantó más.
La muerte se llevó su voz para que la vida no fuera perfecta, para que los cuervos y los condenados también se sintieran vivos.
Nos dejó porque en aquella cuchara no supo amarse lo suficiente para seguir luchando. No pudo entender lo necesaria que era, y es.
En el suelo de su habitación, junto a su cadáver aún sentado en el sofá, se tambaleaba macabramente la cuchara en que quemó su última dosis. Ahí quedó grabada su última sonrisa. Ahí se sirvió la última cucharada de rock.
Hasta siempre, Janis

01/07/2011 12:37 davidov3 #. Mis escritos Hay 1 comentario.

"Un carrusel de mentiras", nuevo texto

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La vida es una sucesión de cosas maravillosas y terribles, de experiencias que te colman el corazón y que te desgarran las vísceras.

A veces te sientes desafortunado por seguir respirando y otras pagarías lo que fuera por congelar el tiempo.

Para todos aquellos que se hayan montado alguna vez en este absurdo pero maravilloso carrusel de mentiras que es la vida, ahí va:

1º.- La infancia

Mentiras reveladoras (cada descubrimiento le arrancaba un pétalo a tu margarita de la inocencia... ¿aún te queda alguno?). Cuando las recuerdes en el futuro te harán sentir tonto, en plan "¿cómo me pude creer aquello?", pero en el fondo extrañarás en muchas ocasiones aquellos tiempos de credulidad feliz.

-Papá Noel y los reyes magos
-El ratoncito Pérez
-El feliz matrimonio de tus padres
-La maravillosa unidad de tu familia, que te quiere

Todas son mentiras benévolas, white lies, diseñadas para adornar lo que realmente son COMPROMISOS SOCIALES Y COMERCIALES, DIENTES QUE ACABARÁN EN UN FRASCO O EN LA BASURA, UN CONTRATO CON FECHA DE CADUCIDAD O UN COMPLEJO LABERINTO DE PUTADAS Y FAVORES CUYA CONTINUIDAD DEPENDERÁ DE LA MUERTE DE ALGÚN MIEMBRO CLAVE DE LA FAMILIA.

2º.- La adolescencia

Mentiras desgarradoras (te aferrarás a cada una de ellas como si fueran la verdad absoluta, sin ninguna duda, prometiéndote a ti mismo que no volverás a picar en mentiras tan burdas como las que ya conociste, pero cuando vayan despegándose una a una las caretas de estos maniquíes te sentirás terriblemente abatido, solo y desconcertado, ya que son realmente verdades con fecha de caducidad, que el tiempo convierte en mentiras poco a poco, del mismo modo que la manzana que hoy está madura y se puede comer mañana estará podrida). Cuando las recuerdes en el futuro te sentirás dolido, pero no querrás regresar a ellas porque habrás comprendido que la vida va por otros caminos.

-El primer amor. La entrega ciega y apasionada. Total
-La pandilla, tu verdadera familia. No te fallarán nunca
-Tu mejor amigo, tu alma gemela. Siempre estará a tu lado
-Tu mejor amiga, tu consejera infalible. Siempre estará a tu lado

Cuando cabes esta etapa, que recordarás con mucho dolor y mucho cariño, a la vez, verás que realmente había UN DESCUBRIMIENTO Y UNA EXPLORACIÓN EN TU CUERPO Y EL DE OTRAS PERSONAS, UN SENTIMIENTO DE GRUPO QUE LLENABA TU SED DE CARIÑO PERO QUE TE FORZABA A BUSCARLO FUERA DE CASA, CON LA SENSACIÓN DE QUE ERAS TÚ QUIEN ELEGÍAS LIBREMENTE A LAS PERSONAS QUE TE RODEABAN, LA BÚSQUEDA DE TI MISMO EN OTRA PERSONA (AMIGO O AMIGA), CON QUIEN COMPARTÍAS TODO LO QUE FORMABA PARTE DE TU PERSONALIDAD, TUS PROBLEMAS, TUS NECESIDADES DE RELACIÓN Y TUS PLANES DE FUTURO. Con suerte, podrás mantener esta relación intacta, aunque la mayoría de las veces ocurren "cosas imperdonables" que el tiempo hará "menos graves" y que te harán reencontrarte no sólo con ese amigo/a, sino con la estela de quien tú fuiste hace años, para compararte con quien tú eres ahora.

3º.- La juventud

Las mentiras que hay en este tramo aún no las tengo del todo claras, porque aún no terminé esta fase, pero creo que se pueden llamar mentiras políticas (ese tipo de mentiras que ni son bien intencionadas, como las white lies, ni son verdades con fecha de caducidad, sino que son auténticas artimañas que unos elaboran para poder controlar la vida de los demás).

-Tu carrera universitaria o tus primeros trabajos de mierda
-Tu futuro, que ya es presente...

Realmente son algunas de lasque he vivido: la carrera como ESA CONTINUACIÓN DEL INSTITUTO PERO CON PROFES MÁS CALVOS Y VIEJOS QUE EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS PASARÁN DE TI COMO DE LA MIERDA (haciéndote extrañar a algunos de tus profes de instituto), TU CARRERA COMO ALGO MUY DIFERENTE A LO QUE TE ESPERABAS, MENOS APASIONANTE, MENOS BONITA, hasta que te liberes de la burocracia de la universidad y profundices en ella a fondo, después, cuando oposites o investigues... Y EL JUEGO ENTRE EL FUTURO Y EL PRESENTE, tan mezclados siempre, ya sea con trabajos que necesitas pero no te llenan, o con trabajos que te llenan pero están mal pagados y te fuerzan a coger otros trabajos que necesitas...

Cuando abandones ese oasis temporal que es la minoría de edad y te adentres en el mundo del "ya puedo comprar alcohol pero tengo que votar y cumplir muchos deberes ciudadanos", entonces no habrá manera de coser a tu peter pan su sombra de niño a los pies... Se habrá acabado esa fase de despreocupación por el suelo que pisas y el frío de la factura sin pagar del gas te arrastrará a la monotonía del buzón lleno de cartas del banco y los compromisos sociales. Pero también estarás en un momento maravilloso en el que aún eres muy joven y tienes salud para vivir la vida, y por fin empiezas a manejar algo de dinero para moverte con independencia.

Ya veremos qué nos depara el futuro en la mAdurez, en la vejez... pero para eso ya habrá tiempo.

Aprovechad cada segundo, no lo olvidéis. Este instante es el más joven de vuestra vida

03/07/2011 16:51 davidov3 #. Mis escritos Hay 1 comentario.

"Nadie sabe cómo sabe..." nuevo poema

Nadie sabe cómo sabe ser a veces diferente,
nadie sabe encajar la carcajada encadenada
del camarada con cara ajada, ¡figura endemoniada!,
nadie encaja en cajas secas
las cosechas peor sachadas,
las resultas del indulto popular inmerecido,
un insulto que el inculto nos ofrece en Telecinco,
el perdón al mataor que ha matao, y sin saberlo,
al inocente que de frente conducía, por su sitio,
sitiado y derrocado por un tonel de caro vino,
apestosa borrachera del que mata en la acera
a quien peca por cruzarse con su infamia millonaria,
ruedas locas, pocas cuerdas, poco cuerdos, puercas cerca,
las tres parcas hoy aparcan, muy dolidas, humilladas,
sus labores, no hay honores, solo infamia y llanto oculto
bajo el manto del aplauso que calumnia celebrando
el regreso del averno del que al tierno fue matando.

Nadie sabe cómo sabe la cereza envenenada
que se escurre entre las muelas, que te hiere desde el alma,
la pepita de quien brota, bruta y fuerte cual guadaña,
la arboleda que nos mata y empobrece, fiera araña,
enfrascada entre las redes de las redes infectadas
donde el bálsamo se ofrece, poco vale, mucho a veces,
ese olvido misterioso de la voz sumida en tierra,
enterrada entre cadáveres, aterrada con sus voces,
pero a salvo de las coces de los bobos que aún se baban
escuchando y salpicando con sus bocas siempre llenas
los oídos de cabezas que retumban, están huecas,
pues no piensan, sólo repiten, piten, ten, lo que escuchan,
nada piensan, pues son iguales,
nada sienten, animales...

Nadie sabe cómo sabe ser a veces diferente,
nadie sabe encajar la carcajada encadenada
nadie sabe a qué sabe saber ser diferente,
nadie sabe lo que sabe el habitante de un tren hueco
que se pierde en el túnel donde solo se oye el eco
del adiós de aquel andén donde llora algún muñeco
que la mano de una niña, ya no tanto, dejó caer
mientras se frotaba el ojo donde fue a esconderse
aquella lágrima, aquel adiós, aquel "seremos diferentes",
nadie sabe cómo sabe escuchar "felicicidades"
al verdugo que no tuvo los cojones de matarse
mientras pudo emborracharse y, enfundado en su cochazo,
de un portazo miserable rebanar vidas ajenas
ante el séquito de sierpes asquerosas que lo velan,
que se estrujan aún los dedos calculando el titular
mientras aquel otro yace, bajo tierra, para siempre
y su familia lo llora envenenada en este lagar.

Nadie sabe cómo sabe el aplauso que recibe el condenado a muerte
y apoyado por los suyos los escucha ante el cadalso,
pero sí hay quien sepa cómo sabe ese aplauso
cuando uno fue verdugo, y se llama Ortega Cano.

21/07/2011 19:21 davidov3 #. Mis escritos No hay comentarios. Comentar.

Amy nos deja

La muerte se ha llevado a la jovencísima Amy Winehouse, una chica llena de talento y con unas enormes posibilidades de futuro (musicalmente hablando).
Ha sido tan rápido como previsible, pero no por ello menos duro. Porque morir joven es tan absurdo como precalentar el horno para no hornear nada. Porque la vida no está diseñada para gastar todos los comodines en el primer tercio. Porque la música es un escenario donde el dolor personal muchas veces se pavonea con maquillaje, luces y gorgoritos, regalando una felicidad que muchas veces no se posee, pero que puede ofrecerse. Curioso. Como ser transmisor de una enfermedad que no se ha desarrollado en uno pero sí en el de al lado.
Amy era joven. Amy era un portento. Una chica con una voz de mujer, de dama del blues, de ángel caído del soul, de espíritu diferente y voraz actitud.
Amy era la serpiente que mordisqueaba una y otra vez la manzana prohibida de este absurdo Edén que es muchas veces el mundo. Absurdo porque es arbitrario repartiendo dosis de tristeza, y ella sin duda era donante universal de dolor.
Una mujer agresiva, controvertida, con una mirada que no hacía concesiones, con una voz que ofrecía mucho más de lo que prometía, que nunca traicionaba.
Pero su cuerpo era otra cosa. Las drogas y el alcohol lo destruyeron todo. Quizá ya estaba todo decidido desde el principio. Quizá era sólo cuestión de tiempo. Pero es la misma sensación que la que te queda cuando se confirma la muerte de un ser querido, diagnosticada seis meses antes, alanada y preparada por el devastador avance de la apisonadora del cáncer, de la quimioterapia, del marchitamiento de ese medio limón abandonado a su suerte en la nevera, ese limón que es tu padre o tu madre o tu abuela o quien sea.
Lo de "estaba visto" está bien, pero ¿quién quiere oír eso cuando se ha confirmado el trágico desenlace? ¿no es legítimo pensar en que quizá hubiera podido salvarse si las cosas se enderezasen antes?
Porque Amy era un ser enfermo, una persona que sufría enormemente y que escapaba a su dolor a través de la música, por un lado, obteniendo un reconocimiento necesario, justo y comprometido, pero también con el lado oscuro de la fuerza, las drogas y el alcohol.
Y aunque parece que no, es igualmente una enfermedad estar enganchado a ellos. La gente a veces no piensa en lo que diice cuando critica a un yonqui o a un borracho de esos que van con la cara roja a las doce de la mañana un martes. Es tan cruel reírse de ellos como del paciente que quema su cuerpo en dolorosas sesiones de quimioterapia con la esperanza de sobrevivir unos años más.
A nadie se le ocurre reírse de un crío con cáncer, con la cabecita rapada y esos ojos llenos de preguntas, viendo sobrevolar a ls cuervos y buitres del averno sobre ellos. A nadie.
Pero muchos se parten la caja cuando aparecen en escena los míticos chuzas, personas mayores a las que ya nos les dan bebia en los bares porque conocen su problemática.
Otros desprecian profundamente a los demacradísimos yonquis, con esas caras afiladas desde dentro por la piedra pómez de la cocaína, con unas cuencas muy marcadas y todas las articulaciones salientes, con ese aspecto desaliñado y esas palabras arrastradas sobre el contumaz bordón del gruñido premortuorio. La gente se aparta de ellos con la crueldad con la que antes se apartaban de los leprosos, marcados con el infame cascabel que auguraba una soledad llena de dolor, heridas y el otoño del cuerpo que se deshace poco a poco.
Amy combinaba ambas dolencias, pero se la quería porque tenía una voz prodigiosa. Era la leona que devoraba corazones micro en mano, la fuerza prodigiosa del tsunami negro enfnrascado en un cuerpecito blanco y pequeño, un perfume demasiado caro que poco a poco iría perdiendo líquiudo hasta secarse para siempre.
Una sociedad enferma que crea monstruos para luego chuparles la sangre y odiarlos o subirlos a un pedestal con la placa y todo, una placa donde se lea claramente que Ya estaba visto, que Mal acaba quien mal anda, o que Las drogas son malas y hay que ir a misa, o lo que sea.
Pero lo ciert es que esa misma sociedad es la que trafica con droga, la que vende alcohol, la que crea leyes extrañas y contradictorias, la que enseña una ética de la que no siempre se da ejemplo, y la que nos enseña también a traficar con sentimientos, a manipular a los demás en nuestro beneficio, y a desconfiar de todo y todos.
Creo que, a su manera, todos tenemos algo de Amy dentro, algo de ese inconformismo que no se vende y que pugna por salir.
Pero debemos aprender la lección y saber interpretarla. Yo creo que la lección no es Aprende a ser correcto o morirás como un perro, sino más bien Vive de tal manera que nunca eches en falta nada cuando te llegue la hora.
Amy nos acompaña con su música, con sus canciones y con su incorruptible voz.
Hasta siempre.

25/07/2011 15:15 davidov3 #. Música No hay comentarios. Comentar.


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