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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2013.

Y tú, ¿qué excusa vas a escoger para saltarte esta huelga?

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Pues sí, eso me pregunto yo este lunes lluviosillo, sin fuerza para descargar aguaceros pero con esas molestas ráfagas de llovizna tocapelotas.

La lista va aumentando a medida que se convocan nuevas huelgas y movilizaciones.

Por supuesto, quedan exentos de mi crítica todos aquellos seres (¿humanos?) mamíferos bípedos antropomorfos que consideren que NO hay motivos para manifestarse y que todo irá mucho mejor con la ley que Wert y otros van a imponer en breves.

Voy a comentar brevemente el TOP TEN de esas excusas:

1º.- No lo veo claro.Pues claro que no lo ves claro: quieres quedar bien, ir de revolucionario o de izquierdas o simplemente "persona sensible ante las injusticias" pero no estás dispuesto a perder un céntimo. Como decía el otro: "Non se pescan troitas coas pernas enxoitas", así que si quieres cambiar el mundo o simplemente evitar que lo destrocen sin cruzarte de brazos algo tendrás que hacer.

2º.- No vamos a conseguir nada.Por supuesto, nada se consigue sin esfuerzo. Probablemente todo lo que pidamos quedará en nada al final de todo, pero está claro que si somos muchos los que salimos a la calle tarde o temprano el poder tendrá que reflexionar sobre su modo de actuar. Son unos privatizadores con ideales predemocráticos que lindan con ideologías peligrosas, eso no lo ppongo en duda, pero incluso desde el PP pueden llegar a dar pasos atrás si ven que la cosa se sale de madre.

3º.- Paso de darle mi dinero al estado para que nos jodan.Mucho más es lo que te van a quitar cuando todo esto termine. Viendo el calado moral de muchos profesores, queda claro que la solidaridad NO es ni ha sido nunca un requisito para aprobar la oposición, ni un elemento puntuable en ningún baremo, ni ningún complemento remunerable en nóminas. Que si no...

4º.- Nunca se apunta casi nadie.Eso es una triste verdad: podríamos decir, más bien, que los pocos que vamos siempre a las movilizaciones acabamos haciéndonos casi íntimos de los pocos que somos. Pero eso no debe alarmarnos ni echar atrás a los indecisos. La lucha sigue, debe hacerlo, y mientras haya un par de brazos y piernas con energía para sostener pancartas y recorrer calles debemos seguir intentándolo. Nunca se debe valorar algo "al peso", y aunque la unión hace la fuerza y el éxito de convocatoria sea un aspecto fundamental a la hora de evaluar una huelga, los que resistimos debemos seguir teniendo fe (no esa fe de post-it que viste a tantas personas de gala los domingos, aunque muchos vivan como miserables toda la semana ahorrando lo indecible en cajas y matando de hambre a los suyos...; me refiero a esa fe en el ser humano, la creencia de que unidos podemos lograr cosas increíbles).

5º.- Es que yo soy parte de los "servicios mínimos" y ese día pringo.Este argumento es más difícil de invertir, pero aquí apelo a la reflexión sobre las motivaciones de la huelga. Si eres "servicio mínimo" tendrás que trabajar sí o sí ese día, pero nada ni nadie te prohíbe apuntarte en la lista, figurar como un ciudadano más apoyando la causa y reforzar con tu sacrificio económico y tu apoyo moral a todos los que vayan ese día a la huelga.

6º.- Es que yo ese día tenía organizada una actividad extraescolar.Piensa mucho en cuáles son las razones que provocaron esta huelga, piensa si realmente es necesaria tu participación, y actúa en consecuencia si te ocurre esta putada (cosa que a mí me ha pasado: tenía programada una excursión a Madrid los días 9-10 de mayo para llevar a mis alumnos a ver "El rey león", los voy a llevar de todas maneras ya que estaba todo organizado con anterioridad a la convocatoria, pero me apunté a la huelga para renunciar al dinero de ese día y apoyar con una firma más a mis compañeros en huelga).

7º.- No estoy de acuerdo con todo lo que se pide, aunque sí con la mayoría.Pues entonces mal vamos, si tiene que ser todo o nada será muy difícil llegar a un acuerdo. Cuando la mayor parte de los argumentos que motivan una movilización te convencen, lo demás son excusas para apoltronarse en el sofá y esperar que pase la jornada.

8º.- Es que la convoca Fulanito.Esto es ya casi un argumento político: una idea es buena la diga quien la diga, una movilización es necesaria la convoque quien la convoque, siempre que sus puntos argumentales te convenzan.

9º.- Es que NO la convoca Fulanito.La lealtad llevada a esos extremos roza el fanatismo, y es síntoma de todo menos de inteligencia y madurez.

10º.- No me han informado convenientemente.Haberte movido, compañero. Que aquí el que quiere se entera de todo, y si para controlar la vida y hábitos de los demás la peña tiene cobertura, wifi, bluetooth y poca vergüenza, para enterarse de una huelga convocada a nivel nacional harán falta menos esfuerzos, ¿no?


Todo esto es la piel que envuelve el cogollo, el núcleo, lo esencial de todas estas personas derrotistas que se dejan invitar, se dejan mantener, se dejan ayudar, pero siempre están en el baño a la hora de pagar, siempre están comunicando cuando las llamas y siempre están haciendo "algo" cuando tú luchas. Por ello, a continuación, las inconfesables 3 VERDADES: (no necesitan comentario)

1º.- Que otros luchen por MIS intereses. 

2º.- No pienso mover un dedo por nadie que NO sea YO MISMO.

3º.- Aunque critico la huelga como mecanismo de lucha, no pienso renunciar a ninguno de los derechos que se consigan con ella.

Calendario provisional de ensayos para el concierto del 31 de mayo

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Ya veremos si podéis o no, y ya lo hablaremos en clase, pero en principio los ensayos que haremos fuera de horario lectivo para reforzar la actuación del viernes 31 de mayo son estos:

ENSAYO DE DANZAS DEL MUNDO Y DANZAS HISTÓRICAS:

Jueves 23: todos los grupos, de 16 a 17:30h

ENSAYOS DEL MUSICAL "LOS MISERABLES":

Primer ensayo: Miércoles 15, "Estrellas" de 16 a 16:20h

                                     "Sillas y mesas vacías" de 16:20 a 16:40h

                                     "On my own" de 16:40 a 17h

                                     "Soñé una vida para mí" de 17 a 17:20h

                                     "Castle on a cloud" de 17:20 a 17:40h

                                     "Otro día se va" de 17:40 a 18:20h

                                     "Amo del mesón" de 18:20 a 19h

                                     "Brindo por" de 19 a 19:20h

                                     "La canción del pueblo" de 19:20 a 19:40

Segundo ensayo: Jueves 23, todos los grupos, con vestuario y atrezzo preparado, con la puesta en escena terminada, de 17:30 a 19h. Haremos este ensayo en la casa de la cultura.

ENSAYOS DE LÁMINAS:

Primer ensayo Miércoles 22, alumnos de 3º ESO de 16 a 17:30h

                                       alumnos de 4º ESO de 17:30 a 19h

Segundo ensayo Martes 28, alumnos de 4º ESO de 16 a 17:30h

                                       alumnos de 3º ESO de 17:30 a 19h

GRAN ENSAYO GENERAL:

Viernes 31 de mayo (día de la actuación):

de 16 a 16:20, láminas de 3º A y 3º B

de 16:20 a 16:40, láminas de 3º C y 4º B

de 16:40 a 17h, láminas de 4º A y 4º C/D

de 17 a 17:30, musical (ensayo general)

de 17:30 a 17:45, danzas del mundo y danzas históricas (ensayo general)

¡¡¡¡Venga, mucho ánimo que va a salir genial!!!!

07/05/2013 19:17 davidov3 #. Música No hay comentarios. Comentar.

LOS MISERABLES, VERSIÓN POÉTICA DEL MUSICAL EN TRES ACTOS / ROMANCES

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MUSICAL “LOS MISERABLES”, ROMANCE EN TRES ACTOS

 

ACTO Nº 1 - ROMANCE DE FANTINE Y COSSETTE

 

1º.- PRÓLOGO

 

Cuenta cierta bella historia

hecha con humano empeño

que no ha´ mucho hubo problemas

duros, fieros, ¡un infierno!

donde ciertos pobres hombres

con temor a crueles cercos

habitaron con crudeza

el peor de los desiertos:

no aquel en el que respiran

la sequía, hombres muertos,

o las yermas tierras secas,

ni los ecos de mil rezos

que resbalan entre lloros,

que arden como intentos huecos;

sin dudarlo, no olvidéis,

el peor de todos ellos,

aquel en el que no crecen

la esperanza, ni los sueños,

aquel en el que aún al vivo

se le trata peor que al muerto,

aquel en el que no pesan

ni la dignidad del cuerdo

ni la humanidad del loco,

ni el futuro del que es preso,

ni el presente del que es libre,

aquí sólo importa el "ego",

apellidos son honores,

es la sangre el mayor mérito,

no confía en sus semejantes

ni el infame ni el que es lego,

el poder sobre las almas

siempre lo ha tenido el clero,

no necesitan palabras,

todo lo demás: solo hechos.

 

Un obispo, muy buen hombre,

que era de un humor sincero,

hombre docto de la Iglesia, 

no ambicionaba dinero

ayudó no hace mucho

a aquel pobre hombre preso,

Jean Valjean, que estuvo tantos

años encerrado, reo

que por dar pan a los suyos

marchitaron veinte inviernos

entre rejas, trabajando

sin descanso, sin asueto,

al que le llegó el descanso,

que él creyó llegado a tiempo,

libertad condicional,

otro modo de tormento

con el que castigar pobres,

con el que atar a hombres buenos,

distinguiendo sin lo humano

lo divino y lo terreno.

 

Jean Valjean durmió en la casa

de este obispo tan sereno,

le robó toda la plata

que pudo cogerle, en sueños,

mas las sombras lo acechaban:

el pobre no llegó lejos,

tras sus pasos caminaban,

y los guardas lo cogieron

devolviendo su tesoro

al obispo que, mintiendo,

protegió al fugitivo

regalándole, risueño,

una nueva vida, libre,

una fe, un nuevo invento,

la esperanza de vivir

sin vengarse de aquellos

que robaron juventud

al que no tenía alimento,

que apartaron de la luz

al que sólo ansiaba el eco

de las voces que acompañan

en sus sueños al remero

que no necesita velas

para ver cumplir sus sueños.

Este obispo selló un trato

con Valjean, aventurero,

olvidando lo robado,

perdonando aquellos hechos,

escuchando la promesa

de que fuese un hombre nuevo.

 

Muerto el preso, queda el fénix,

renaciendo de sus restos,

abre sus alas y crece,

Jean Valjean cumple su reto.

Pasan años, no aparece,

policías al acecho,

buscan por todas las calles

dónde se metió este preso

que hace tanto rompió un pacto

con la ley y el mundo cuerdo.

Mientras tanto, en otra parte,

aparece un hombre bueno,

el alcalde Magdalena,

con su fábrica y su tiempo,

trae riqueza, trae trabajo, 

es amigo del silencio,

lo protege su gran fama,

en un mundo pendenciero.

Las mujeres que fabrican

los abalorios de negro

que vende desde su empresa

deben ser de ver honesto,

deben tener vidas sanas,

trabajando con esfuerzo,

no perderse entre los vicios

mereciendo su respeto.

 

Entre todas se destaca

la belleza del silencio

que rodea a Fantín,

mujercita de buen cuerpo,

a quien todas hoy envidian

por ser, entre grajos, ciervo,

por tener dos ojos firmes

y un mirar de cisne esbelto,

vuelve loco al capataz

mientras cela a todo el resto,

gallinitas envidiosas

que quieren ver muerto al ciervo.

Veamos cómo empieza el día,

veamos cómo empieza esto:

 

 

2º.- OTRO DÍA SE VA

 

Tras perder así su empleo

la pobre Fantín no sabe

cómo resolver el pago

que le piden, ¡miserables!,

mesoneros Thernardier,

personajes execrables,

que le mienten inventando

mil excusas por saquearle,

desde hace más de seis años

siempre con el mismo baile,

siempre enferma, o mala, o coja,

siempre padeciendo males,

¡poco sabe aquí Fantín

qué buen partido le sale

cuidar de su hija Cossette

a estos cacos indignantes!

 

No teniendo un trabajo,

la pobre se echa a la calle,

donde le piden cabellos

para tratos deleznables.

No lo duda, vende el pelo,

el dinero es lo importante,

debe reunir diez francos

pa´ pagar enfermedades,

porque así lo piden ellos,

porque así sigue adelante.

También le piden sus dientes

y le ofrecen cantidades,

ya renuncia a su belleza

nada más le es relevante.

Finalmente la ven sola

callejeando en triste baile,

con la mirada lejana,

con los sueños, reciclables,

sin su pelo, sin sus dientes,

sin su dignidad y donaire.

Terminó por dar su boca,

no a buen precio, y su carne,

vendiendo todo lo suyo

a cambio del mentir infame

de dos crueles mesoneros

más perdida que en la calle.

Tras venderse entera, triste,

canta a solas, casi en trance:

 

3º.- SOÑÉ UNA VIDA

 

Así recuerda Fantín,

estremecida entre llantos,

los dolores de su vida,

con sus duelos y quebrantos,

todo lo que le fue ajeno,

todo lo demás, quitado,

sola, enferma, entre la nieve,

de un París sordo y malvado,

sin oídos para putas,

sin abrazos para mancos,

sin los besos de un Dios justo,

con cadenas y milagros,

con condenas y castigos,

con papeles y olvidados.

Así la halla Magdalena,

sola y triste, a lento paso,

así se la lleva lejos,

a hospitales, de buen grado,

allí la cuidan y serenan,

ella sufre por su encargo:

debe ir a ver a Cossette,

traerla aquí, a sus brazos,

Magdalena le promete

ser de su voz emisario,

encontrar a Thernardier,

verla crecer a su lado,

dar la paz que quitó el hombre

a la niña de su encanto.

 

No muy lejos, Thernardier,

posaderos entre tantos,

rufianes sin caridad,

miserables, ¡dan espanto!,

maltratan sin compasión

a Cossette, ser simple y llano,

niña bella, muy sensible,

y le dan duros encargos:

debe ir a por el pozo

que se esconde entre los cantos

de la pobre, asustada,

cada noche, ¡no hay regato!

Aquí os dejo oírlo, amigos,

mejor así que en relato:

 

4º.- CASTLE ON A CLOUD

 

Como ya habéis escuchado

llora triste la criatura,

sabe que no hay paz cerca,

está sola, no la cuidan,

sueña con su madre, buena,

con juguetes, sin torturas,

llora su desdicha eterna,

presa del miedo que empuja

a seguir cada orden nueva

con la prisa del que apura

cada hecho por no ver

qué hay detrás de su figura.

Aquí llega un hombre extraño

que se deja ver a oscuras,

se aproxima, ¡es Magdalena!

Jean Valjean, un alma pura,

que obedece su promesa

y viene a por Cossette, ¡segura!,

ella va con él a "casa",

Thernardier así saludan,

con descaro y con provecho

intentan ver si lo despluman,

él paga sin dar rodeos,

se la lleva, ¡no es locura!

Fantín se murió escuchando

que vendría con premura.

Lo prometido así es deuda,

Magdalena así asegura

el futuro prometido,

su perdón y no hay más dudas.

 

 

2º ACTO - ROMANCE DE LA PERSECUCIÓN

 

5º.- AMO DEL MESÓN

 

Tan terrible es su descaro

que hasta logra ser querido,

hombre sin palabra, loco,

Thernardier, un malnacido,

aprovechado truhán,

un ladrón muy protegido,

con su esposa que lo quiere

y sus hijos, tan perdidos,

habitantes de las calles

donde roban lo vendido,

donde compran lo robado,

donde pierden lo querido.

Estos seres miserables

son quienes saquean heridos

en las guerras donde yacen

cuerpos de hombres vencidos,

como el padre de aquel joven, 

Marius Pont Mercí, querido

por Eponín, hermanastra

de Cossette en aquel sitio

hasta que llegó Valjean

y alejó ese precipicio

de la niña, ahora mujer,

a quien él prestó servicio.

 

No muy lejos, una sombra,

pisa sus huellas, en vilo,

humillando su existencia,

deshaciendo su camino:

es el inspector Javert,

brazo inquebrantable, amigo

de que se cumpla la ley,

de toda estafa enemigo,

un castigador sin lloros,

hombre firme, un felino.

Custodiaba a Jean Valjean

cuando estuvo en aquel sitio,

esa cárcel de Toulon

donde trabajó sin tino,

donde no había mañana,

y cada ayer era el destino.

Vio cómo se evaporaba

Jean Valjean, su favorito,

preso de una enorme fuerza,

forastero sin amigos.

Lo siguió hasta Magdalena,

el misterioso hombre rico

que abrió una próspera fábrica

y que, ocho años tras lo dicho,

agarró entre sus brazos

aquel carro que el destino

hizo caer sobre aquel hombre

y lo salvó sin escatimo.

Tras el caso de Fantín,

la mujer muerta en hospicio,

no se vio más al alcalde,

que se fue, siguiendo el vicio,

junto a los Thernardier,

donde se fue con sigilo.

 

6º.- ESTRELLAS

 

Es Javert un hombre recto

que promete en cada acto

no dar un paso sin tiento,

no errar, no ser esclavo.

No comprende que los hombres

cambian, y que eso no es malo,

considera que lo firme

es mejor, es más exacto.

Para él un preso nace

y muere preso, es su hado,

no hay perdón, misericordia,

ni capacidad de cambio.

Cuando sospechó del jefe,

que era Magdalena, y trajo

la verdad de su inocencia

no pudo con tal mal trago:

suplicó la dimisión,

la renuncia a todo cargo,

ante aquel a quien denuncias

fueron, de su parte, el pago.

Magdalena, generoso,

le perdona, es humano,

le pregunta cómo sabe

que no es él Valjean, el malo.

Le responde el inspector

que ayer mismo lo apresaron,

que será juzgado pronto,

que lamenta su descaro.

 

Pero entonces cae la sombra

de la culpa, del enfado,

sobre el pobre Magdalena,

que debe escoger, en tanto,

si se agarra al silencio

que lo mantendrá a salvo

o si rompe ese espejismo

dando la cara, ¡qué espanto!,

regresar a aquella cárcel,

renunciar a tanto encanto.

Las dudas azotan fuerte,

su cordura no está a salvo,

sabe que será valiente,

no aceptará ese trato.

Interrumpe en el juicio

salva al mísero del cazo,

no lo apresan, no lo creen,

marcha con el pelo blanco.

Jean Valjean o Magdalena, 

ya son sombras del pasado,

os perseguirá Javert

sin piedad, no acepta cambios.

 

No muy lejos, reunidos,

estudiantes piden cambios, 

no quieren que el rey los pise,

y Lamarc está enfermando.

Marius encabeza el grupo

junto con Enjolras, ¡bravo!

Fieros jóvenes valientes

que ahora apuestan por los carros.

Creen que el pueblo debe unirse,

rescatar al machacado,

demostrarle su valía

no quedándose sentado.

Una chica enamorada

de este joven se ha quedado,

Eponín, ese es su nombre,

hija de Thernardier... ¡oh, hado!

Con Cossette cuando era niña

recibió muchos cuidados,

Cenicienta y hermanastra

con crueldad y con encargos.

Pero Marius tiene ojos

sólo para aquel cuello largo

que Cossette cobró de aquella

que sin pelo huyó del fango.

Eponín, abandonada,

llora deseando ser algo

para Marius, joven ciego,

desconocedor del llanto

que se escurre por sus ojos,

que la sume entre los barros,

que la acecha entre las sombras

de la noche en que hace algo.

Así llora aquí la joven,

desdichada en triste canto:

 

7º.- ON MY OWN

 

La soledad la acompaña,

la persigue, la amordaza,

sus huellas se alejan solas,

sus voces van estancadas,

ella sola, sin decirlo,

poco a poco así se mata,

apretándose las tuercas,

acercándose a la balsa

que la alejará de aquí, 

donde su amigo no la ama,

donde debe ser cartera

del amor que a otra arrebata.

Se aproxima el tiempo loco

con sus cambios y patadas,

la batalla clama lejos,

Eponín ya se prepara.

 

3º ACTO - ROMANCE DE LAS BARRICADAS

 

Caen las sillas calle abajo,

ciudadanos con ideales,

quieren ayudar a aquellos

que lucharán contra males,

creando barricadas fieras

donde caigan bombas, sables,

donde el hierro parta vidas

y seamos animales,

pero donde quede clara 

la voluntad de las clases

que trabajan para nada, 

que aunque luchan tienen hambre,

que quieren que se oiga el llanto

de sus voces, ¡son capaces

de alcanzar con sus rodillas

a la nube que más se alce!

Si con ello logran algo,

si con ello se va el hambre.

Entre todos estos chicos,

Marius lucha, ¡y no en balde!,

deja huir a su amada

Cossette con su padre,

matará si hace falta

por lograr que esto cuaje,

no habrá sido todo en vano,

¡no son unos miserables!

 

Reunida la barricada,

cae la noche, duerme el sable,

tantos jóvenes aún beben

celebrando su donaire,

así cantan, así brindan.

siegan sus voces la calle: 

 

8º.- BRINDO POR

 

Pero no todos son fieles

a la causa de su enfado:

entre ellos reconocen

a un Javert bien camuflado,

que pretende confundirlos

dándoles, por liebre, gato.

 

Mensajeándose con cartas

Eponín pone en contacto

a los dos, Cossette y Marius,

y viendo que no hay engaños,

Jean Valjean ayuda al dúo

intentándolo traer sano

de la fiera barricada.

Se escabuye entre soldados

Jean Valjean, se adentra entre ellos,

los muchachos, desconfiados,

ven llegar a otro espía,

no lo creen muy de su bando,

todos ven en él malicia,

lo detienen por si acaso,

mas al fin le ven valía,

les demuestra que es escaso

el valor de tal sospecha,

y a ellos pide al rehén,

a Javert, el despiadado,

que sin temor se le enfrenta

creyéndose apuñalado,

mas lo salva y perdona

Jean Valjean, que no es malvado,

lo hace libre y se le entrega

si de ahí no va al cadalso.

 

Mientras tanto, en la batalla,

esperan todos los soldados,

desigual guerra se libra,

la noche no ha terminado,

larga espera sume en sueños

jóvenes que han aguantado.

 

Jean Valjean no cierra ojo

mientras los demás, cansados,

roncan bajo lunas rotas,

gruñen bajo sueños calmos.

Ve a Marius todo quieto,

tan tranquilo, tan humano,

sólo puede pedir paz

para asegurar su mano

a la joven por quien vive,

a su hija Cossette, ¡padrazo!

Y así reza su oración

pidiendo por él al Alto:

 

9º.- SÁLVALO

 

La batalla siega vidas, 

extermina a los muchachos,

todos caen de un modo u otro,

sin cañones no hay cuidado.

Jean Valjean escapa pronto,

rescatando al pobre Mario,

atraviesan bajo tierra

todo el alcantarillado.

Un París esconde a otro,

deja atrás tantos soldados,

se cruza con Thernardier

asaltando entre el fango,

marcha para la salida,

quiere hacer a Marius sano,

no hace caso de Javert

quien lo quiere apresado,

y dejándolo tras él

marcha con aquel en brazos.

 

Javert sufre enormemente,

de su esquema es esclavo:

no se puede estar a medias,

o eres bueno o eres malo.

Siempre odió a Jean Valjean

y ahora lo ha perdonado,

no puede vivir así,

de la caridad de un capo.

No se permite seguir

con la vida en tal estado,

necesita ya morir,

no puede aguantar el trago. 

Sube al puente, se despide,

hoy su vida ha acabado.

Cae al agua, no hay estrellas,

no hay Javert, no hay bueno o malo.

Sólo hombre que perdonan,

se equivocan, o han errado.

 

Desde este conflicto yermo

pasa un tiempo endemoniado,

Marius cura sus heridas,

su alma sufre con cruel manto.

Busca huellas de los suyos,

todos muertos, no hay quebranto

que permita dobles vueltas.

Llega al bar donde quedaban

y planeaban sus asaltos,

ABC, un referente

de valientes, no villanos.

Ve las sillas tan vacías

con las huellas de sus cantos,

llora el pobre, sin consuelo,

escuchémoslo entre tanto:

 

10º.- SILLAS Y MESAS VACÍAS

 

Una vez que pasó el tiempo,

se casaron los dos chicos,

Cosette, tan dulce y hermosa,

Marius, tan comprometido,

tan sólo quedó una cosa:

ver si el sueño se ha cumplido,

si Valjean tiene la rosa

de la paz que ha perseguido,

si el Señor quiere acogerle

con los suyos, los vencidos,

si la paz que tienen tantos

para él también ha sido.

Escuchemos a los bravos,

los guerreros convencidos,

quienes dieron ya sus vidas,

ya sus voces, ya sus bríos,

quienes aman a los suyos

como si fueran distintos,

quienes fueron miserables

y aman a quienes lo han sido.

 

11º.- LA CANCIÓN DEL PUEBLO

21/05/2013 14:24 davidov3 #. Música No hay comentarios. Comentar.

Escenografía de nuestra versión poética del musical

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NÚMERO 1: "OTRO DÍA SE VA"

- En escena hay: tres mesas alargadas con operarias trabajando mientras cantan, el capataz husmeando entre ellas, Fantine y dos trabajadoras que se meten con ella y el alcalde Magdalena que irrumpe en una pelea entre dos. El resto del coro se queda al fondo de la escena y tan sólo interviene en el primer tutti (tres primeras estrofas) desapareciendo después.

- Objetos: tres mesas alargadas (ya las tenemos, falta hacerles un mantel adecuado), abalorios (pulseras, colgantes, etc) que hacen las operarias, una carta (que tiene Fantine mal escondida y acaban robándole).

- Indumentaria: operarias (con pañuelo blanco recogiendo el pelo, camisa blanca, falda y mandil), capataz (vestido elegante), alcalde (muy elegante, con sombrero alargado y bastón).

NÚMERO 2: "SOÑÉ UNA VIDA"

- En escena hay: un grupo de prostitutas y la recién llegada Fantine, cantando amargamente su infortunio.

- Objetos: no hace falta ningún objeto, todo el interés está en la letra que cantan.

- Indumentaria: variada (unas pueden ir con harapos y sucias, otras pueden ir de cabaretera venida a menos, una debe ir como Fantine recién salida de la fábrica, con la ropa sucia y sin pelo ni dientes - para esto debe pintar de negro dos dientes de delante).

NÚMERO 3: "CASTLE ON A CLOUD"

- En escena hay: Cossette de niña, yendo a por agua al pozo, y encontrándose con sus fantasmas mientras piensa en su fantasioso castillo en las nubes.

- Objetos: un pozo (que ya tenemos), una escoba y un cubo (que lleva Cossette), un fondo en el que se vea un castillo sobre una nube, y una misteriosa mujer de blanco que mece entre sus brazos a una niña, rodeada de juguetes. También hay unos fantasmas cubiertos con sábanas y portando velas encendidas.

- Indumentaria: Cossette (harapienta, con un pañuelo sucio en la cabeza y descalza), los fantasmas (cubiertos con unas sábanas y llevando unas velas), la extraña mujer (vestida de blanco, arrullando a un bebé, en una sala llena de juguetes, al fondo del escenario).

NÚMERO 4: "AMO DEL MESÓN"

- En escena hay: un mesonero que disfruta rodeado de sus rufianes y prostitutas, en un local cochambroso donde despluma a todos. Entran dos clientes y eso permite ver sus tretas sociales. Su mujer, realmente, está harta de él.

- Objetos: tres mesas (las tenemos), banquetas y sillas (tenemos), varias barajas francesas de naipes (tréboles...), juegos de dados, jarras de cerveza y copas, algún animal (un perro o algo así), un maletín pesado que trae el segundo cliente (que está ciego, y que deberá llevar gafas de sol y bastón, además de sombrero y gabardina), una jaula con un peluche de loro dentro (es el animal que trae el ciego, que le robará el mesonero y que finalmente acuchillará madamme Thernardier.

- Indumentaria: además de lo dicho antes, el mesonero debe aparentar sucio y desaliñado, la Thernardier debe ser corpulenta y hombruna (una gran falda, una peluca enorme y deslabazada, un mandil grande y sucio...), las prostitutas de este local deben parecer cabareteras (con boas de pelusa, falda y polisón, etc). Todos los clientes son hombres y van sucios y de cualquier manera.

NÚMERO 5: "ESTRELLAS"

- En escena: Javert contempla un cielo estrellado que le permite reflexionar sobre su deber para con el mundo y la justicia.

- Objetos: un fondo con estrellas, o unas luces que hagan de estrellas en el momento que Javert se dirija a ellas. Como va a haber dos personas encarnando a Javert, habrá un obstáculo en medio que permita que se cambien: podemos hacer una columna muy gruesa, o una farola, o algo así.

- Indumentaria: Javert va muy elegante, con gabardina cerrada hasta arriba y barba y patillas de la época. Puede llevar un arma o no.

NÚMERO 6: "ON MY OWN"

- En escena: Eponine se queda sola en la calle, rodeada de espejos y dialogando consigo misma sobre su situación amorosa.

- Objetos e indumentaria: varios marcos enormes de cartón aparentando ser espejos. A ambos lados de cada uno, dos chicas vestidas igual (se supone que son una sola reflejada). Son todas Eponín, y van harapientas, con falda, mandil y camisa sucia. Pelo largo negro suelto.

NÚMERO 7: "BRINDO POR"

- En escena: una enorme barricada divide en dos el escenario, atravesándolo en diagonal. A un lado, cerca del espectador, un grupo de jóvenes luchadores sentados, bebiendo, brindando por todo lo que pueden dejar atrás si sale todo mal. Van armados como hombres pero en el fondo aún son adolescentes. Al otro lado de la barricada, después de empezada la canción y entre luces que sugieren una ensoñación (pueden usar velas o similares), aparecen las chicas en quienes piensan, portando rosas, y cantando tras ellos.

- Objetos: una enorme barricada (estamos haciéndola con los cartones que nos traéis tan amablemente, y sobre ella irá la tela de Víctor), botellas de vino, armas (escopetas), velas y rosas (para las apariciones).

- Indumentaria: los chicos van con camisa blanca, pantalón vaquero oscuro, una insignia que los vincula a su revolución y que cuelga en su pecho como una placa, botas o zapatos negros. Las chicas van muy guapas, con faldas, camisas y sombreros. Pueden llevar algún pequeño paraguas de estos que se llevaban en la época. Deben destacarse entre todos los personajes siguientes: Marius y Enjolras (debe ser rubio).

NÚMERO 8: "SÁLVALO"

- En escena: los mismos de la barricada de antes, pero dormidos, y Valjean cantándole a Dios, al lado de un Marius dormido. Marius debe estar abrazado a una carta de Cossette, como soñando con ella. Valjean canta mirando sucesivamente al joven y al cielo, como pidiendo algo por él. Al final de la canción se pone de cuclillas, enfrente a él, y pone sus manos sobre su frente (sin tocarlo).

- Objetos: los anteriores, pero sin movimiento, y una carta que Marius abraza en sueños.

- Indumentaria: Valjean va vestido como un soldado del ejército francés de la época (1830). Los demás van como antes.

NÚMERO 9: "SILLAS Y MESAS VACÍAS"

- En escena: Marius entra en el ABC, cafetería donde se reunía antes con sus amigos revolucionarios, y la encuentra vacía. Todos han muerto. En mitad de su lamento se le aparecen sus sombras.

- Objetos: tres mesas (ya las tenemos), sillas, varias copas vacías, trozos de pan y restos. Todo está desordenado, caído y muerto. Luego aparecen los jóvenes de la barricada, pero con las caras pintadas de blanco y portando una vela cada uno. Vuelven desarmados.

- Indumentaria: Marius vuelve bien vestido y cojeando, con un bastón, ropa elegante y la mirada triste.

NÚMERO 10: "LA CANCIÓN DEL PUEBLO"

- En escena: aparecen unos pocos personajes anónimos muertos, con la cara pintada de blanco y portando velas, cantando al ritmo de un tambor el himno de esta lucha desigual. Poco a poco se van añadiendo más y más espectros. Al final de la canción, desde el escenario pero rodeando al público, todos los personajes del musical vuelven, muertos, su atención al espectador, cantando y portando las banderas de los derrotados.

- Objetos: uno o varios tambores, un par de banderas medianas, una bandera grande (las banderas aparecen en las últimas tres estrofas, gradualmente).

24/05/2013 18:49 davidov3 #. Música No hay comentarios. Comentar.

EVALUAR, PUNTUAR, HACER MEDIAS, CALIBRAR LOS CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS...

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Estas son algunas de las ideas que caen como cantos rodados en las mentes de muchos profesores por estas fechas.
Es realmente complicado reducir a diez números la totalidad de realidades académicas que nos encontramos en clase cada evaluación. Debería haber casi tantas notas diferentes como alumnos, pues un 6 puede proceder de un 7 desinflado con sanciones o de un 5 catapultado con ayudas bien aprovechadas...
Pero un 6 siempre es un 6.
Ese es el problema, el conflicto.
Los profesores fuimos alumnos no hace mucho, y uno de los errores más frecuentes es aplicar los criterios de evaluación que utilizaban con nosotros nuestros profesores. Aquello de "cuando tenía su edad sabía mucho más de literatura que mis alumnos, si es que no les exigimos nada"... eso no creo que sea del todo válido, ya que nuestros alumnos tienen muchos más frentes abiertos que nosotros con su edad: más asignaturas, más diversificación de saberes y muchas más destrezas prácticas que nosotros, ya que en aquel entonces casi todo se reducía a la todopoderosa memorización.
Hoy nuestros alumnos saben más de tecnología, de música, de plástica, pero a cambio saben menos de lengua, matemáticas o geografía.
Nosotros teníamos un máximo de diez asignaturas, ellos un mínimo de trece.
No podemos echar la vista atrás continuamente, refugiándonos en la madriguera de los recuerdos náufragos.
Nuestros alumnos reciben cada día muchas notas, muchas valoraciones, se les mide y pesa y juzga y categoriza. Ahora, con la inminente ley Wert, se les segregará por niveles socioeconómicos.
Cuando te enfrentas a la tan tediosa e ingrata tarea de la evaluación, se abren muchas preguntas:
¿acaso podrán aprobar con mi sistema de evaluación alumnos que no tengan ni idea de un campo temático completo? ¿podrán suspender la selectividad a pesar de obtener una nota muy diferente en el boletín? ¿debo valorar más el trabajo personal en clase y casa o centrarme en los exámenes? ¿debo tener en cuenta los condicionantes personales, familiares, económicos de mis alumnos o solo debo ceñirme a las pruebas? 
Si un alumno ya sabe mucho de mi asignatura al principio del curso, ¿debo exigirle más para favorecer que su aprendizaje sea más enriquecedor o debo pedirle exactamente lo mismo que a los demás, arriesgándome a que no aprenda nada nuevo conmigo?
Evaluar debe ser un ejercicio de reflexión posterior al ejercicio de corrección de las pruebas, de tal modo que exista un margen de ajuste entre el primer momento y el segundo.
Si me ciño al examen y me limito a sumar y dividir, entonces ¿para qué nos reunimos en las reuniones de evaluación?
Debo partir de una información lo más objetiva posible para poder examinar cada caso, y una vez que valore la situación del alumno, su evolución en este curso, su trabajo diario, su interés, su rendimiento, etc, entonces reajustar la nota de acuerdo con un código ético lo más estable posible.
Ser "estricto" no es lo mismo que ser "justo".
La justicia consiste en dar a cada uno lo que merece, de acuerdo con un código deontológico, no en dar a todos lo mismo.
Porque no todos trabajan lo mismo, ni se esfuerzan lo mismo.
El profesor estricto, aquel que se limita a copiar la nota obtenida en el examen y volver a copiarla en las actas, sin pararse a pensar en cada caso concreto, cobra injustamente una nómina dejándose en el tintero el proceso más complejo del oficio del enseñante: estricto y estrecho son palabras que tienen la misma raíz, y no es casual. 
Lo estricto no deja margen de calibrado, no deja lugar para las excepciones, no permite ajustarse a la diversidad que realmente hay en un aula.
Otra cosa diferente es ser firme, ecuánime.
Luego acaban dándose situaciones de lo más complejo: pongas la nota mínima que pongas siempre aparecerán muchos alumnos limítrofes, de esos que se quedan justo por debajo del límite, y dan lugar a un debate sobre lo acertado o no de su elección.
Cuando un alumno aprueba todas menos una en un curso que cierra una etapa (4º ESO, 2º bachillerato) corremos el riesgo de no evaluarlo con justicia si nos empeñamos en compararlo con aquellos que suspenden más de una con la misma nota.
La reunión de la junta evaluadora tiene como objetivo crear un espacio de reflexión, de contraste, de comparación, en el que cada profesor da su visión de cada alumno, intentando ser lo más justos posibles.
Poner una nota es fácil, justificarla es otra historia.
Y para eso hay que buscar un sistema flexible pero estable, con margen de ajuste y con parámetros lo más claros posibles. No podemos pedir que diez números sean el fiel reflejo del esfuerzo de tantos y tantos alumnos diferentes.

28/05/2013 11:16 davidov3 #. TramPPas de la Xunta No hay comentarios. Comentar.


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